Menudo es mi padre...
Leído en La Nueva España hace unos días. "El presidente de la Federación de Asociaciones de Padres de Asturias «Miguel Virgós», Jesús Antonio Fernández Corrales, considera que para erradicar el consumo de bebidas alcohólicas entre los muchachos adolescentes «lo eficaz va a ser la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía»."
No salgo de mi asombro. La facilidad con la que los padres delegan responsabilidades hacia el Estado. A mí, la verdad, no me gustaría que el Estado decidiera por mí lo que es bueno o malo y así me lo hiciera saber. Creo que eso debe ser tarea de los padres, y de todos, si se me apura. Pero declaraciones de ese tipo no ayudan mucho a la libertad individual.
Por otro lado, ¿son los futuros profesores gente recta? Son jóvenes como "yo" y, por tanto, no creo que muchos de ellos puedan educar a mis hijos en el consumo de drogas para alejarlas de las mismas. No sé, ser maestro implica aplicarse una dosis de hipocresía, porque ¿cómo negar a alguien lo que uno hizo hasta hartarse? O peor, ¿cómo explicarle a un chaval que emborracharse es malo cuando tú sigues vivo y te has empitorrado no una sino bastantes veces?
