En pleno siglo XXI...
«No se trata de tener consejerías distribuidas por todo el territorio, pero, en pleno siglo XXI, sí hay que pensar en descentralizar servicios en una comunidad, como la asturiana, de tamaño pequeño» Paz Fernández Felgueroso, alcaldesa de Gijón, el tamaño importa.
No sé a vosotros, pero cuando yo entré en el siglo XXI no se produjo en mí ningún cambio. No sentí convulsiones en mi cuerpo y no se me cambió la cabeza de sitio. Vamos, que el Siglo XXI para mí no es más que una convención social muy útil, pero que no implica más que un dato para poder ubicarnos en el tiempo.
En pleno siglo XXI (no queda nada para que estemos en pleno siglo XXI) Esa expresión me repatea. ¡Cuándo dejaremos de oírla! ¿Es que cada siglo que entramos la gente se vuelve imbécil y piensa que estamos en la vanguardia de la humanidad? ¡Por favor, seriedad!
Luego ya, además de la estupidez del siglo XXI, nos sale Doña Paz Fernández Felgueroso con que hay que descentralizar porque Asturias es una comunidad de tamaño pequeño. Ahmmmm... ¿Eso no es como decir tienes que comer bollycaos porque tienes que adelgazar? Sí, contradictorio. Si la comunidad es pequeña, los desplazamientos son perfectamente asumibles por los habitantes de la misma. No si fuera una comunidad grande, donde entonces sí sería normal, no descentralizar, sino crear oficinas de atención al público en determinados lugares.
Está de moda disgregar oficinas. Los ayuntamientos dispersan sus servicios por toda la ciudad. No hay una única sede a la que acudir; sino que tienes quedarte paseítos como un tonto por toda la ciudad de oficina a oficina para arreglar unos papeles. El gobierno autonómico también está por ahí disperso. Con lo cómodo que sería tenerlo todo en un mismo sitio... Pues no, viene esta señora, alcaldesa de Gijón, a decirnos que eso de centralizar son cosas del siglo pasado y, por tanto, deleznables, rechazables y demás, porque vivimos en una comunidad pequeña donde la gente necesita tener una oficina en su pueblo para sentirse qué, ¿más importantes? Lo dicho, para esta señora, el tamaño importa. Sin ánimo de ofender (o con él), nunca pensé que una mujer pudiera tener complejos de "froid".
