Reflexión sobre la vivienda
Artículo escrito el 6 de junio de 2007
(se me olvidó publicarlo… ;p)
Hacía tiempo que no escribía. La verdad no tengo tiempo. Pero es que no puedo contenerme más. Hace tiempo apoyaba los movimientos que pedían una vivienda digna y barata. Se apoyaban en el artículo 47 de la constitución. Pero dándole al cholondrel concluí una cosa. Casas hay a patadas. Sobran, joder, no hay más que ver cómo crecen las ciudades y lo poco que aumenta la población.
La mayoría de la gente dice que en España hay un problema de vivienda, pero el problema no es que no haya, sino que la gente se emperra en comprar lo que no puede pagar, pero tampoco necesita pagar. Porque vamos a ver, Dios mío, ¿para qué coño quieres tener en propiedad una vivienda si no la puedes llevar a ningún lado? ¿De qué te sirve? Es que no me entra en la cabeza que los jóvenes se quieran independizar con casa en propiedad. ¿Por qué? Si exigimos propiedad los constructores tendrán excusa para seguir construyendo y especulando con nuestra tierra y paisaje.
Estoy convencido de que en esos oscuros rincones donde se esconden algunos constructores se frotan las manos cada vez que un joven zagal sale exigiendo el artículo 47 de la constitución, como si el Estado tuviera el deber de dar una casa a cada español. Nada más lejos de la realidad. El artículo dice, claramente, que los españoles tenemos derecho al disfrute de una vivienda digna, no a la propiedad. En ese artículo no se habla de propiedad, ni de acceso a la vivienda ni milongas varias. Así que menos pijadas y menos dar pie a los constructores. No les sigamos el juego.
Si no quieres que haya problemas, no formes parte del problema.
Por un crecimiento natural, ordenado, armónico y “rancio” de las ciudades.
