La libertad prostituida
No hay peor cosa que quien usa la libertad como escudo y no como guía de actuación. No hay cosa que más me duela que aquellos que pervierten el derecho hasta prostituirlo en su beneficio. Esos que buscan cualquier resquicio para enriquecerse a costa, por ejemplo, de restarle derechos a los trabajadores.
Lagunas en las leyes y derechos fundamentales que entran en contradicción. La libertad de expresión no es un derecho cualquiera, es algo tan preciado que hay que mimarlo y defenderlo como si en ello nos fuera la vida. Sin embargo, el hecho de que yo tenga ese derecho, no significa que después de expresarme no se me puedan pedir cuentas por mis expresiones. La ley protege a la gente de los desmanes de aquellos que consideran la libertad de expresión sinónimo de puedo decir lo que me dé la gana.
Muchos chiripitifláuticos dicen que todos somos iguales ante la ley. Que no entienden porqué el fiscal del caso de "El Jueves" actúa en defensa de un honor, una imagen y una dignidad de unas personas y no de otras. Algunos piensan que este país es lo que ellos piensan que es y no lo que realmente es. Es el síndrome del seleccionador. Todos se creen que su visión es la más correcta; sin embargo, cachis, España tiene sus leyes, acatadlas o formad un partido, ganad las elecciones y cambiad el país.
La libertad de expresión está bien para decir la verdad y cuestionar el poder establecido, pero para humillar... por desgracia para humillar ya están las escuelas y algunos periodistas. Y así nos luce el pelo.
Desconfiad de aquellos que para justificar sus desmanes, ponen la libertad por delante porque ellos son los que la matan.
