El falangismo y la razón
Uno que es lo que es, mal que le pese a las conciencias de los demás, sopesa las palabras y argumentaciones de personajes que trabajan en el Gobierno y por España. Así, nuestro Fiscal General del Estado, Cándido Conde Pumpido, ha dicho que el PP saca a los falangistas a la calle. Y ante esto tengo un par de cosas que decir.
Lo primero que el PP no convocó el acto al que hizo mención el Fiscal, sino el Foro de Ermua. Lo segundo que en este país no se puede impedir a nadie libre y legal acudir a un acto libre para ejercer el derecho a manifestarse. Por tanto, y mientras el PSOE no lo impida, los falangistas pueden acudir libremente allí donde quieran sin que nadie les dicte dónde ir. Cabe recordar que una de las principales preocupaciones de José Antonio, fundador de Falange, fue evitar que su partido acabara siendo satélite de otros o trabajara a los intereses de terceros, especialmente de aquellos sectores más reaccionarios y perniciosos para el progreso de España.
Lo tercero, y para concluir. Ser falangista o comunista no implica que todo lo que hagas está mal. No significa que todas tus ideas sean erradas. No es, ni por asomo que cuando llevas razón, el hecho de ser falangista te la quite. La falange podrá estar equivocada en muchos aspectos, y hay que oponerse a los mismos, pero negar la realidad amparándose en la ideología y el partido dice mucho de la incapacidad argumentativa del que así actúa. Y eso que es todo un fiscal quien así actúa.
