¡Iros, iros!
El caballo perdedor ha vuelto a abrir la boca. Ovidio Sánchez, candidato del Partido Popular para Asturias, ha dicho “No os vayáis de Asturias”. Mensaje dirigido como pueden suponer a los jóvenes de la cuna de la nación española.
Ahora que estoy en Asturias me vuelvo a encontrar con los mismos mensajes con los que me fui a estudiar a Madrid. El que más me duele es ese que dice: "En Asturias no hay futuro", pero hay más: "Las cosas están muy mal", "Aquí no hay trabajo" y así, un montón de frases similares cargadas de pesimismo.
Sin embargo, ¿qué tiene de malo que la gente joven se marche de Asturias?
Fuera de Asturias no se come a la gente. En España hay muy buena gente por conocer. ¿Por qué empeñarse en quedarse los 75 años de nuestra vida en el mismo sitio? Para nuestra tierra debería ser un orgullo ver cómo nuestra juventud contribuye a la riqueza de toda España. Nosotros estamos ahí, somos parte de ella y al regreso, sin duda, nos beneficiaremos de nuestra experiencia tras el Pajares.
Fuera de Asturias los jóvenes adquieren experiencia, conocen gente, se crean sinergias, se adquieren nuevos conocimientos y se aprenden nuevas tendencias. En fin, es bueno para Asturias que los jóvenes marchen y vuelvan, claro. Por eso, lo ideal no es que los jóvenes se queden porque sí, sino que se creen las condiciones para que la riqueza que han adquirido fuera repercuta a su regreso a Asturias. Ese ha de ser el objetivo, aprovecharnos de nuestra debilidad aparente.
Si pensamos en negativo no avanzaremos.
