En busca de la mujer de la calle
Cuando oí por la tele que Sanidad y sector textil habían acordado coordinarse para establecer el tallaje según las mujeres de la calle, pensé: "Buena idea, así una 42 será siempre una 42, independientemente de la marca. Uhm, pero qué mal suena eso de mujer de la calle".
Homogeneizar criterios no pensaba yo que implicase tallar y medir a más de 8.500 mujeres. ¿Qué buscan? ¿Qué piensan? ¿Creen que cuanto mayor sea la muestra más se van a aproximar a la media española? ¿No es un poco de locos? ¿Y qué pasa con los hombres? A esos que les den.
A mí, medir a la gente me recuerda tiempos muy fríos. El objetivo es positivo, aparentemente, claro; pero el método... buf, recuerda mucho a esos experimentos en búsqueda de la raza perfecta.
Cuando el estado se mete a medirnos, malo. No me gusta. Uniformar, malo. No me gusta. No sé de quién habrá sido la idea, pero no me gusta. ¿Qué ocurrirá con las mujeres que no estén dentro del perfil medio español? A veces nos dejamos llevar por impulsos nobles, pero no muy lógicos. En fin, a ver en qué para todo esto.
