Ecoloxistes y conservacionistes, mal negociu
Taba yo leyendo el mío periódicu favoritu, La Nueva España, cuando topo con una nueva per curiosa. Ganaeros del oriente asturianu tan tudiando la posibilidad de facer embutíos con la carne de los asturcones.
Estaba yo leyendo mi periódico favorito, La Nueva España, cuando di con una noticia muy curiosa. Ganaderos del oriente asturiano están estudiando la posibilidad de hacer embutidos con la carne de los asturcones.
L’asturcón ye un caballu propiu d’España, y más concretamente, de les nueses montañes asturianes. Ye negru, negru, algu baxu y de porte rudu. Paez, según cuenten, que yera apreciau pol pueblu romanu que nos illustró en les artes y les lletres y dellos tenemos tanto y tan pocu.
El asturcón es un caballo propio de España, y más concretamente, de nuestras montañas asturianas. Es negro, negro, algo bajo y de porte rudo. Parece, según cuentan, que era apreciado por el pueblo romano que nos ilustró en las artes y las letras y de los que tenemos tanto y tan poco.
Como ye lóxicu, nesta rexión perdióse la tradición de criar esti caballu; pero non por esu dexó el caballu d’existir nas montañes d’Asturies. Ahora mesmo, anden los sos ganaeros con la voluntá de sacayos algo de provechu. Pero ay, amigu, que con los ecoloxistes hemos topao.
Como es lógico, en esta región se perdió la tradición de criar este caballo; pero no por eso dejo el caballo de existir en las montañande Asturias. Ahora mismo, andan sus ganaderos con la voluntad de sacarles algo de beneficio. Pero ay, amigo, que con los ecologistas hemos topado.
Estos conservacionistas, según La Nueva, opónense a la comercialización de la carne del asturcón; pues argumenten que escaseen y que aunque sea llegal, nun ye lícitu. Ya ven el xuego pallabres. Ye llegal, pero non lícito. Lícito, amiguinos ecoloxistes ye lo que tá permitíu per la Justicia, por tantu, ye llegal. Y ye que estos ecoloxistes piensen que los ganaeros son fatus o algo esí.
Estos conservacionistas, según La Nueva, se oponen a la comercialización de la carne del asturcón; pues argumentan que escasean y que aunque sea legal, no es lícito. Ya ven el juego de palabras. Es legal, pero no lícito. Lícito, amigos ecologistas es lo que ésta permitido por la Justicia, por tanto, es legal. Y es que estos ecologistas piensan que los ganaderos son tontos o algo así.
Sospechen los ecoloxistes que facer embutíos va a acabar con los Asturcones y que, amás, el caballu ye un símbolo d’Asturies y non queda bien en les semeyes patries d’Asturies, que se pique un caballón tan per guapu.
Sospechan los ecologistas que hacer embutidos va a acabar con los asturcones y que, además, el caballo es un símbolo de Asturias y no queda bien en las imágenes patrias de Asturias, que se pique un caballón tan guapísimo.
Yo que soy de natura curiosu, plantéome lo siguiente. ¿Estos ecoloxistes cómo piensen llograr que la xente’l campu dedíquese al asturcón? ¿Pagándoyos subvenciones por tener los asturcones nel monte? ¿Ye así como se faz tierra y se conserven les coses?
Estus ecoloxistes, paezme a mí que son más de ciudad que d’aldea. Les sedes tiénenles en les capitales: Uviéu o Xixón, pero quieren influir en les tierres que hay que trabajar tos los díes, xorná, tras xorná.
Yo que soy de naturaleza curioso, me planteo lo siguiente. ¿Estos ecologistas cómo piensan lograr que la gente del campo se dedique al asturcón? ¿Pagándoles subvenciones por tener los asturcones en el monte? ¿Es así como se hace tierra y se conservan las cosas? Estos ecologistas, me parece que son más de ciudad que de aldea. Sus sedes las tienen en las capitales: Oviedo, Gijón, pero quieren influir en las tierras que hay que trabajar todos los días, día tras día.
A mí, paezme una idea perbuena el questos ganaeros busquen la supervivencia del asturcón a base de sacayos provechu económicu. Ye muy bonito dir un día al monte y ver los potrinos y les yegues, pero paque’l ecoloxista o urbanita de turno puea ver esu; tien que tar un paisanu tol añu ehí. Y vivir de subvención… ¡quiá! El home vive del so trabayo. Dizlo la biblia y dizlo la lóxica. Ocurre que los ecoloxistes acostumbráronse a vivir de les subvenciones y piensen que’l mundu pué pagar la conservación de semeyes naturales ad infinitum. La tierra pal que la trabaya.
A mí, me parece una idea buenísima el que estos ganaderos busquen la supervivencia del asturcón a base de sacarles beneficio económico. Es muy bonito ir un día al monte y ver los potritos y las yeguas, pero para que el ecologista o el urbanita de turno pueda ver eso; tiene que estar un paisano todo el año ahí. Y vivir de subvención… ¡quiá! El hombre vive de su trabajo. Lo dice la biblia y lo dice la lógica. Ocurre que los ecologistas se acostumbraron a vivir de las subvenciones y piensan que el mundo puede pagar la conservación de imágenes naturales ad infinitud. La tierra para el que la trabaja.
Habrá que catar les cecines que’y saquen a los asturcones. Ye to cuestión de mercáu. Si gusta, l’asturcón, como el toru bravo español, sobrevivirá; si non, por muy símbolu que sea d’esta tierra, morrerá. No hay país n’esti mundu que tenga tan definíu un animal como símbolo como ye’l nuesu: España. El toru, si tá trotiando por les deheses extremeñes y castellanes, nun ye pol prúritu esnobista de cuatro “conservacionistes”; si non del negociu y les perres que sei saquen ca temporá taurina.
Habrá que catar las cecinas que les saquen a los asturcones. Es todo cuestión de mercado. Si gusta, el asturcón, como el toro bravo español, sobrevivirá; si no, por muy símbolo que sea de esta tierra, morirá. No hay país en este mundo que tenga tan definido un animal como símbolo como es el nuestro: España. El toro, si está correteando por las dehesas extremeñas y castellanas, no es por el prurito esnobista de cuatro “conservacionistas”; si no del negocio y el dinero que se les saca cada temporada.
