Extrañas falanges
Como siempre por estas fechas, los grupúsculos de entrega y servicio a España más allá del raciocinio y lo aceptable, comunmente conocidos como grupos de extrema derecha han vuelto a salir a la calle a dejarse ver. Porque toca, porque es hora, porque era 12 de octubre, uno de los días más grandes en la histora universal.
En las diversas concentraciones que organizaron se dijeron verdades como puños y gilipolleces como estanques. Pero así son de irregulares estos de la extrema derecha e izquierda. Cantan las verdades del barquero, pero cuando pasan de la barca, se enfangan y retuercen en un extraño frenesí ideológico donde la lógica es ilógica y la idea es calentura.
De todos es sabido mi admiración por una de las figuras de nuestra historia. José Antonio Primo de Rivera. ¿Quiere eso decir que yo sea falangista o quizás de extrema derecha? No sé.
Pero viendo imágenes de esas concentraciones de extrema derecha, algún que otro vídeo en el youtube de pequeñas organizaciones de ese cariz, me pregunto... ¿cómo unos impresentables estéticos pueden considerarse siquiera falangistas? ¡Camisetas! ¡Estos jóvenes concentrados por sus minúsculas organizaciones iban en camiseta!
Camisetas, lógicamente, de esas que se compran por internet en las páginas guarripeich de los chicos de la extrema. La verdad que las hay originales, como esa del Pelayo al que se le busca por inductor de la reconquista que jamás existió.
Falla la estética, fallan las formas, reblandécense las ideas, se diluye el sentido común, triunfa lo hortera, lo simbólico, lo "rebuscao". Más que movimientos de ultra o extrema derecha, yo los veo de un barroquismo viciado. Recargados en el afán por el reconocimiento y publicidad de su ideal y pertenencia. Más hombre poste que hombres libres en un país libre.
Curiosas falanges las que pululan por varios lares de esta nuestra gran geografía. Por fortuna, siempre quedará un aliento revitalista y lógico. Un nuevo aire que permita, al menos, no tener que enfrentarse con el merchaindising de los anteriormente descrito. Porque una idea, se plasma para un mejor entendimiento, pero lo que se plasma no es per se la idea.
¡Saludos patrios!
